miércoles, 19 de septiembre de 2018

TAPA DE HOY


CADA VEZ PEOR



La pantomima judicial orquestada por el juez Bonadío fue la payasada del lunes donde lo único que interesaba no era hacer justicia, sino simplemente restarle jerarquía a quien en estos momentos en la argentina tiene una mayoría de intendencia de votos notable con el presidente Macri.
La detienen sin desaforarla y la quieren presa porque si la dejan hablar, Macri queda mal parado. No vaya a ser cosa que algún otro juez disponga también que en la misma celda que Cristina se ubica Franco Macri, y quien sabe sino al propio presidente de la Nación a quien también habría que desaforar.
Si la juventud estaba conquistada por la actividad política, el manejo delictuoso, vergonzoso y ridículo de un juez y de un presidente de la nación, le quita toda seriedad a todo lo que se está haciendo para tratar un solo objetivo: allanar el camino para que Macri disponga de otro herido presidencial. Porque seguramente él y la lagartija que nos mandaron del norte están convencidos que como vienen las cosas, la gente antes de volver a votar a Macri, se va a cortar la mano.
Estamos avergonzados de la política que se está llevando a cabo en el país. Un país que tuvo tantos próceres en los últimos 210 años, que han logrado escribir una historia de mil volúmenes contándole el heroísmo  el verdadero sentimiento que tiene el argentino  y la vergüenza que hacen pasar a todos los que alguna vez poniendo la mano sobre el libro de nuestra Constitución dijo en algún acto el “SI JURO” quedando hoy cada uno de ellos con una deuda pendiente con la historia.
Desde el extranjero, las idioteces que se hacen en nombre de la ley en la Argentina producen vergüenza en los miles de argentinos que tan bien hacen quedar a nuestro país en cualquier actividad que asuman en cualquier lugar del mundo. 
Quizás habría una sola fórmula para que nuestro presidente recuperara algo de su perdido prestigio: poner en la misma celda detenidos a Cristina Fernández de Kirchner y Franco Macri. Eso sí sería transparencia.
EL DIRECTOR.