lunes, 18 de octubre de 2021
ATILA JARTTI, TUTTI FRUTTI.
Cuándo se está apagando el pánico de la pandemia se produce la feliz
coincidencia del estadio monumental repleto festejando el baile que le
pegó Argentina a Uruguay por la clasificación al mundial de Catar
2022, este gran acontecimiento refrescó la memoria de millones de
Argentinos apabullados y castigados en estos dos últimos años de
pandemia sumados a 4 años de desgobierno, mentiras y manejos
espurios por la plata que Macri le pidió al Fondo Monetario
Internacional para su propio beneficio y no para el hambre y la falta
de trabajo de los Argentinos. Estamos tranquilos de que la pandemia
de a poco va desapareciendo pero seguimos envenenados no por la
vacuna rusa Sputnik como dijeron las viejas oligarcas en su momento,
sino porque todo se está encaminando por las vías de un enorme país
como Argentina que se dio el lujo de mover a 4 millones y medio de
Argentinos hacia lugares de turismo en el reciente fin de semana
largo.
Dios nos perdone…
…
El cuento de hoy: Un dietologo recibe en su consultorio la visita de
una mujer obesa con acento italiano donde se produce este dialogo:
- Señora, ¿Qué la trae por acá?
- Mire Doctore, esto de los gordo anónimo me tiene podrida. ¡Y no
bajo ni un gramo!
- A ver señora, ¿Qué es lo que está comiendo usted para estar así de
obesa?
- Mire Doctore, en la primera ingesta de la mañana me como una torta
de chocolate con dulce de leche, cuando mis nenes van a la escuela.
Luego, limpio la casa y tanta movilidad me abre el apetito, a las 10:30
me hago 3 kilos de papas fritas con una docena de huevos fritos. Una
está sola en la casa y siente angustia oral, ¿vio?
- Señora, ¿Y después que almuerza usted?
- Doctore, antes de almorzar esta el vermú con dos o tres salamitos y
una linda picada a las 11:30 para luego ir a preparar la comida de la
familia, a la que nunca hago pasar hambre.
- ¿Y qué almuerza señora?
- Y, 4 o 5 kilos de ravioles y un postre de dos o tres budín de pan,
porque a los chicos y a mí nos gusta mucho el budín de pan.
El médico levantó los ojos, miro a la mujer y le dijo:
- Dígame señora, ¿Y qué más comen?
- Bueno Doctore, a las 17 hago dos tortas, una para mí y otra para los
chicos cuando vuelven de la escuela. Picoteo algo cuando me pongo a
hacer la cena, que, eso sí doctore, en mi casa se cena bien, dos pollos
con una linda fuente de arroz y lo que no nos falta nunca es un buen
postre.
- Señora, ¿Y con todo eso usted puede dormir bien?
- Y, No doctore, uno con el estómago medio vacío no puede dormir
bien, antes de dormir nos comemos dos pizzas con mi marido…
El doctor dejó de escribir en su cuaderno, levantó la vista, miro la cara
de la mujer, analizó su volumen y le dijo:
- Señora, a usted le falta algo, me parece…
- ¿Vio doctore? A mí me parecía que me faltaba alguna ingesta…
- Señora lo que le falta a usted no es otra ingesta, sino tener otro ano
accesorio para poder defecar todo lo que usted come!!!
(Telón con Alka Seltzer y Bagohepat).